Categorías
Moda Sostenible

Guía para hacer mascarillas con ropa reciclada

Poco a poco vamos caminando hacia “la nueva normalidad” y por eso es muy importante cumplir con todas las medidas de seguridad para poder habitar nuevamente espacios públicos. Uno de los elementos más importantes es el uso de mascarilla. En muchos sitios están agotadas, no se consiguen, son caras o de aquellas para usar y tirar, por eso aquí os queremos enseñar a hacer vuestra propia mascarilla.

👆 Antes de seguir:

Suscríbete a nuestra Newsletter para informarte sobre alimentación, hogar, moda sostenible y bienestar.

Sé parte del cambio. 🌎

Además de reciclar ropa que ya no usáis, podéis elegir vosotros mismos el motivo de vuestra mascarilla, si la queréis negra, blanca a colores o estampada. Por otro lado, si tenéis peques, es muy buena actividad para entreteneros. También podéis hacer varias para regalar a familiares o amigos y aseguraros de que estéis todos protegidos

1. Utiliza telas de algodón o recicla bolsas de celulosa: Coge dos trozos de tela de algodón o una bolsa de las típicas de publicidad que tengas en casa. Las bolsas son buena opción porque llevan celulosa, un material que bloquea más que las telas. Toma como referencia de medida el tamaño de un folio para calcular cuánta tela necesitas. Recortalos de tal modo que se adapten a toda la superficie de tu cara. Una vez realizada la operación, las telas las dejaremos una al lado de la otra sobre la mesa.

2. Papel: A continuación, recorta un trozo de papel de cocina con las mismas medidas que los dos trozos de tela. El papel de cocina se usa por la celulosa.

3. Coloca una pieza encima de la otra: Sobre una porción de tela pones el papel y luego encima la otra tela, como si se tratara de un sándwich.

4. Hacemos tres pliegues: Con los dedos vamos a doblar cuidadosamente la mitad superior de la tela hasta conseguir tres pliegues de 4 cm cada uno aproximadamente. La mitad inferior la dejaremos lisa porque, al final, servirá para cubrirnos la boca y la barbilla.

5. Busca una cuerda o un cordón: Después utilizaremos una cinta que también puede ser un trozo de tela o unos cordones de zapatillas deportivas que tengamos guardadas. Medida: intenta que llegue a 1 metro más o menos.

6. Dobla los extremos laterales: Colocaremos la cinta de tela o el cordón, con forma de U invertida, sobre nuestro ‘sándwich’. Parte de esa U deberá quedar por encima de la tela. Después, dobla hacia dentro los extremos laterales de las telas tratando que la cinta pueda deslizarse, arriba y abajo, sin problema alguno. Esta operación te permitirá ajustar bien la mascarilla en la cara. Podrás respirar bien, no te preocupes.

7. Cose tu mascarilla: Coge con alfileres el dobladillo que acabas de hacer para que no se abran los extremos de las telas. Cose ambos laterales a mano y si puedes hacerlo con una máquina mucho mejor.

8. Prueba el resultado: Como la cinta puede deslizarse, la pasamos por encima de nuestra cabeza y la colocamos a la altura de la nuca. Más tarde, con los dedos, ajustamos la cinta a nuestras orejas como si fueran las varillas de unas gafas. Los dos extremos que quedan sueltos por abajo los atamos por detrás del cuello. Y ya tienes tu mascarilla casera.

Si vas a reutilizar la mascarilla, debes desinfectarla. Debes hervirla durante 30 minutos aproximadamente. También puedes usar productos como agua oxigenada, bicarbonato, vinagre, limón o árbol de té para desinfectarlas, en la lavadora, en un lavado a alta temperatura.

🏪 En BeLocal Life apostamos por un mejor estilo de vida apoyando el comercio local a través de sus productos y servicios. Encuentra lo que buscas en el mayor ecosistema de negocios sostenibles. 💚

BeLocal Life, el ecosistema del cambio 🌎

Categorías
Moda Sostenible

Día de la naturaleza: la huella ecológica que deja la moda

El sector de la moda se enfrenta a uno de sus mayores retos: dejar de ser la segunda industria más contaminante del mundo. Aunque más que un reto, de momento, parece una tarea casi imposible ya que la industrial textil es uno de los pilares económicos del siglo XXI. Además, cada vez consumimos más y más gracias a la deslocalización de fábricas en países del sudeste asiático, principalmente China; esto ha revolucionado la forma en la que consumimos ropa a favor de la temida fast fashion

Pero, ¿nos hemos preguntado alguna vez cuál es la huella ecológica que deja nuestro atuendo? La ropa y el calzado que llevas encima tienen carga ambiental y están estrechamente relacionados con tu huella ecológica en la Tierra. Esto es el indicador que revela el impacto ambiental que producen las actividades humanas sobre los recursos existentes en el planeta y la capacidad ecológica de este para regenerarlos. 

Según destaca el holandés Arjen Hoekstra -padre del concepto de huella hídrica- desde la web de Sostenibilidad.com, estima que en la fabricación de una simple camiseta de algodón de 250 gramos se emplean unos 2.900 litros de agua. Ahora es momento de acudir a nuestro armario, contabilizar las camisetas de algodón que tengamos y multiplicar por los litros de agua que se han gastado para su elaboración. ¿Cuál es el resultado? Simplemente con cuatro camisetas de fondo de armario sumamos la friolera de 11.600 litros por persona y seguramente que por año, pues la fast fashion no contempla una duración mayor para una prenda.

👆 Antes de seguir:

Suscríbete a nuestra Newsletter para informarte sobre alimentación, hogar, moda sostenible y bienestar.

Sé parte del cambio. 🌎

Esta cifra sube hasta los 11.800 litros en el caso de unos pantalones vaqueros de un kilo. Si repetimos la operación y multiplicamos por tres pantalones vaqueros que cuelguen de nuestro armario el resultado es de 35.400 litros. Si seguimos sumando probablemente no tardemos en superar los 100.000 litros de agua por persona al año. 

Cada vez compramos más, pero dudosamente estas prendas tienen su origen en España, y pocas veces en Europa. Esto incide directamente en la huella de carbono que deja el transporte de mercancías textiles. Para hacerse una idea, China exporta bienes textiles por un valor anual de $150.000 millones (datos de How Much), seguido de Bangladesh y Vietnam, aunque estos están a años luz de alcanzar las cifras del gigante asiático.  Tales cifras, especialmente las de China, sólo se sostienen mediante una cultura del consumo que prioriza prendas baratas y de escasa duración frente a otras más duraderas. De esta forma la moda genera unos niveles de contaminación insostenibles, sobre todo en Asia.

Los problemas que afronta la industria textil, tanto a nivel inmediato como reputacional son variados, pero en términos individuales se puede contribuir más y mejor a reducir las toneladas de CO₂ que hay detrás de la industria textil. Algunos parámetros que se deben tener en cuenta:

  • Alargar la vida útil de la ropa.
  • Conocer los materiales con los que está elaborada.
  • Saber su procedencia.

La mejora medioambiental del planeta pasa por la responsabilidad individual de cada persona: si reducimos el consumo, contribuimos al comercio local, reutilizamos o alargamos la vida de nuestra ropa y calzado estaremos ayudando a rebajar las cifras de exportación. Un cambio en los hábitos de consumo es la única forma de desacelerar la fast fashion y, por consecuencia, reducir la huella irreparable que deja a su paso.

🏪 En BeLocal Life apostamos por un mejor estilo de vida apoyando el comercio local a través de sus productos y servicios. Encuentra lo que buscas en el mayor ecosistema de negocios sostenibles. 💚

BeLocal Life, el ecosistema del cambio 🌎

Categorías
Moda Sostenible

¿Por qué pagas más la moda sostenible?

¿Alguna vez te has preguntado por qué pagas más la moda sostenible? O quizás simplemente busques comprar moda barata y no te imagines qué hay detrás de esta industria. 

Aunque pasados unos años de su estreno, pude ver el documental TheTrue Cost, del director  Andrew Morgan, estrenada en 2015,  A Madrid llegó en 2016 y movilizó tanto a industriales como a consumidores. 

El documental muestra el impacto humano y el impacto ambiental, a nivel global, de la industria de la moda barata o fast-fashion.

Relata el proceso de producción desde sus inicios, con la elección de las materias primas, el teñido industrial, hasta el descarte de las prendas en desuso, pasando por la manufactura y el traslado. 

👆 Antes de seguir:

Suscríbete a nuestra Newsletter para informarte sobre alimentación, hogar, moda sostenible y bienestar.

Sé parte del cambio. 🌎

Pone en pantalla a trabajadores, empresarios y activistas ambientales que aportan datos, aunque las imágenes, en algunos casos, son suficientemente impactantes. 

Pero aún siendo conscientes de todo esto ¿qué nos pasa a la hora de elegir nuestra ropa? ¿Estamos listos para pagar una camiseta 20 euros en lugar de 5? 

Como consumidores de artículos de moda, damos cada vez más importancia a la elección de las materias primas o solemos preguntar sobre dónde o en qué condiciones se han fabricado las prendas. Pero…

¿Estamos realmente preparados para pagar más la moda sostenible?

Investigando el tema, encontré esta respuesta de boca de Adam Mott, director de sostenibilidad de The North Face, que afirma que ¡no!  

Asegura que…”aunque los consumidores dicen preocuparse por la sostenibilidad, esta no es una prioridad cuando compran ropa, ya que en este tipo de compras se guían principalmente por el precio y la moda”.

Y llegó a esta conclusión después de haber creado una chaqueta confeccionada con materiales y mano de obra local. 

Al no recurrir a las cadenas de la industria textil de Asia, el resultado final fue un producto de precio más elevado. Y no obtuvo los resultados de venta esperados. Los consumidores, si bien reconocieron el valor añadido que aportaba la fabricación local y los certificados de sostenibilidad aportados, no aceptaron pagar más.

Entonces…

¿Quién paga la cuenta para que podamos comprar ropa a tan bajo costo?

La mano de obra barata proviene del continente asiático donde las condiciones laborales son intolerables.

La globalización permite que toda la cadena de producción de ropa provenga de zonas remotas donde no es considerado ni el impacto social ni el impacto ambiental provocado.

En síntesis, la cuenta que no aceptamos pagar como consumidores, la está pagando el planeta y las personas con escasos recursos económicos, que no pueden elegir. 

En 2014, la muerte de más de 1000 trabajadores de la industria textil en el derrumbe de un edificio en Bangladesh, impactó al mundo. 

Y la presión pública para mejorar las condiciones laborales se impuso, y se lograron algunos cambios. Pero, como parte de esos cambios implicaron un alza en el sueldo de los trabajadores, Bangladesh dejó de ser un mercado interesante. 

Y la industria textil se movilizó hacia otros lugares. Así la presión cayó sobre Etiopía, donde el propio gobierno destaca los bajos costos laborales como si se tratara de algo digno de valorar.

Algunas marcas minoristas, como respuesta a las peticiones de transparencia, comenzaron a publicar sus listas de proveedores. Pero el cambio es muy lento. El planeta y las sociedades, claman por más.

Al costo social hay que sumarle el costo ambiental

Una de las materias primas para la industria textil es el algodón y ya hemos hablando en otra nota sobre el impacto de su cultivo industrial. 

La industria del algodón es considerada la segunda más contaminante después de la del petróleo, y su cultivo requiere mucha agua. 

Por otro lado, los tintes químicos producen un alto impacto ambiental esparciendo partículas tóxicas en el aire y ensuciando las aguas de mares y ríos. 

Pero si la elección de la materia prima cambia del algodón al poliéster, resulta igual de contaminante, ya que su industrialización produce una huella de carbono mayor. A la que hay que sumar la del transporte desde zonas remotas al lugar de su comercialización.

Quizás debamos volver hacia el tiempo en el que la confección era más casera, lo que también obligaba a tener menos ropa y aprender a transformarla. Lo que tantas veces definimos como las tres erres de la sostenibilidad: reducir, reutilizar y reciclar. 

Ahora que ya sabes por qué pagas más la moda sostenible ¿qué piensas al respecto?

En BeLocal Life apostamos por un mejor estilo de vida apoyando el comercio local a través de sus productos y servicios. Encuentra lo que buscas en el mayor ecosistema de negocios sostenibles

Categorías
Moda Sostenible

Economía circular en el mundo de la moda

La economía circular toma como referencia el modelo cíclico de la naturaleza. Es un sistema de aprovechamiento de recursos en el que prima minimizar la producción al mínimo indispensable. Sólo se hace uso del producto cuando éste es necesario. Se apuesta por la reutilización de aquellos elementos que no pueden volver al medio ambiente.

Es decir, en el caso de que no se puedan utilizar materiales eco-friendly, hay que facilitar un desacople sencillo y darle una nueva vida, reincorporándolos al ciclo de producción para componer una nueva pieza. Esta es la teoría y la definición en el marco legal en Europa, basada en la Propuesta del 19 de noviembre de 2018 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre el establecimiento de un marco para facilitar las inversiones sostenibles. Y más en concreto en el artículo 2.1.

👆 Antes de seguir:

Suscríbete a nuestra Newsletter para informarte sobre alimentación, hogar, moda sostenible y bienestar.

Sé parte del cambio. 🌎

Nicho de mercado de la moda sostenible

La sostenibilidad es el mayor desafío al que se enfrenta las empresas de la moda, según el estudio de McKinsey & Company The state of Fashion 2020. En España las marcas de moda sostenible representan más el 25% de facturación en el sector, según la Asociación de Moda Sostenible de España.

Las conclusiones de este informe, es que a diferencia de la ropa de uso cotidiano, no existe un mercado de reutilización en este sector, ya sea por la presencia del logo o la imagen corporativa, por la sensibilidad del uso de la propia marca o por razones de seguridad. Siguiendo este informe esto podría significar un nicho de negocio en la ropa laboral, que contribuya a la sostenibilidad de nuestro planeta.

Extrapolando los datos de la WRAP* (The Waste and Resources Action Programme) del Reino Unido, con los datos del INE (Instituto Nacional de Estadística) un tercio de las personas activas en España, serían usuarios de vestimenta laboral, el sector B2B. Estas prendas podrían elaborarse de manera sostenible, ya que el 90% de los uniformes y equipos de trabajo acaban en el vertedero.

Ejemplo de economía circular en la moda española

En Europa, y en concreto en España encontramos diversas empresas del mundo del textil que utilizan en su producción materiales biodegradables, en la mayor parte posible. El modelo de negocio de estas empresas es utilizar por un lado, materia prima y tejidos 100% reciclados, regenerados u orgánicos. A la vez se eco-diseñan las prendas de manera que se garantiza su futura reciclabilidad. La economía circular garantiza el cero residuo gracias a su servicio de recogida de las prendas al final de su vida útil.

El compromiso de estas empresas suele ir más allá del respeto por el medio ambiente, y tienen aportes de economía social. Los talleres se ubican en barrios desfavorecidos, donde se trata la inserción social, con proyectos y programas de empoderamiento femenino.

Una de estas empresas modelo de economía circular y social es Circoolar, Ethical Workwear, con sede en Barcelona. A esta se la considera la primera compañía que produce y comercializa ropa laboral ecológica y residuo cero basándose en los pilares de la economía circular. La estrategia y procesos la empresa se basan los que propone la Fundación Ellen MacArthur, y ya se está llevando a cabo en otras localidades españolas.

En BeLocal Life apostamos por un mejor estilo de vida apoyando el comercio local a través de sus productos y servicios. Encuentra lo que buscas en el mayor ecosistema de negocios sostenibles.

Categorías
Moda Sostenible

Nopal: La alternativa al uso de pieles y cueros

Es sustentable, libre de crueldad animal y ha causado sensación en la Feria Internacional de la Piel que se realiza en Milán

A favor del cuidado del ambiente y en contra de la explotación animal, los mexicanos Adrián López Velarde y Marte Cázarez desarrollaron una piel vegana hecha con nopal. Fue todo un éxito en la pasada edición de la Feria Internacional de la Piel, Lineapelle 2019, celebrada en Milán, Italia.

El nopal, de la familia cactácea (más conocida como cactus), ofrece una tela resistente, flexible, transpirable y su durabilidad ronda los 10 años. Por ello, puede reemplazar sin dificultad el uso de cuero animal y de otros materiales sintéticos que tienen un impacto negativo en el entorno.

👆 Antes de seguir:

Suscríbete a nuestra Newsletter para informarte sobre alimentación, hogar, moda sostenible y bienestar.

Sé parte del cambio. 🌎

En julio de 2019, los emprendedores mexicanos lanzaron la comercialización de esta alternativa ecológica bajo el nombre de Desserto. La marca se está abriendo paso entre la industria de la moda en países como España, Italia, Australia y Eslovenia, entre otros.

La planta con la que se fabrica esta piel vegana no necesita riego para su cultivo y es sumamente abundante en toda la República Mexicana. Esto convierte al nopal en un material altamente sustentable que reduce notablemente su huella ambiental, en comparación con las industrias textiles tradicionales.

Para fabricar un metro se necesitan tres pencas de nopal y su elaboración lleva aproximadamente dos semanas. Se realiza mediante un proceso orgánico que no afecta el ecosistema: cada seis meses se extraen las pencas maduras del plantío, se secan al sol y se hacen polvo para luego convertirse en un material ideal para la fabricación de todo tipo de productos que suelen realizarse con piel de origen animal o sintética.

Teniendo en cuenta que la industria textil es una de las más contaminantes, es una necesidad mundial encontrar soluciones rápidas que eviten las toneladas de desechos y el uso excesivo de los recursos. Además, la intolerancia frente al maltrato, el sometimiento y la explotación animal es cada vez mayor. Es por ello que esta piel vegana podría ser una solución sustentable, consciente y de bajo impacto en todos los ámbitos.

Aquí en España la especie que más se cultiva y también vive silvestre es la Opuntia maxima. Llegó a nuestro país en el siglo XVI a bordo de los barcos procedentes de México, y lo hizo para quedarse. Desde entonces, se ha cultivado para darle diferentes usos, sobre todo por los higos chumbos en sitios áridos de Andalucía o Canarias, pero también porque en esta planta vivía la cochinilla del carmín, el insecto utilizado para producir tintes.

En España hay decenas de marcas nuevas que surgen en este terreno. Con su trabajo quieren demostrar, no solo que es posible diseñar y crear moda con unos valores éticos y sostenibles, sino que esta moda es accesible y, además, incluye las tendencias de las grandes marcas. Consulta estos artículos: Tres marcas españolas de moda sostenible | Cinco marcas españolas de bolsos ecológicos

En BeLocal Life apostamos por un mejor estilo de vida apoyando el comercio local a través de sus productos y servicios. Encuentra lo que buscas en el mayor ecosistema de negocios sostenibles.

Categorías
Moda Sostenible

La piel vegana revoluciona la industria del tejido

Nos alegra contarte que si quieres disfrutar de ropa de piel, van a poder hacerlo con toda la confianza y acorde con tu ética de vida sostenible y consumo responsable. Dale las gracias a Richard Wool, profesor encargado en ingeniería química y biomolecular de Delaware University, es Estados Unidos. Es el creador o impulsor de un tejido que a simple vista parece exactamente piel auténtica, como si fuera de vaca o caballo, pero hecha a base de aceites de plantas.

Esta es una de las alternativas, pero tenemos otras más, porque nos preocupan las condiciones del proceso de fabricado del producto y el maltrato animal es uno de los temas al que más atención le prestamos en lo que se refiere a moda sostenible.

👆 Antes de seguir:

Suscríbete a nuestra Newsletter para informarte sobre alimentación, hogar, moda sostenible y bienestar.

Sé parte del cambio. 🌎

La piel vegana del profesor Wood

Muy pronto, gracias a este profesor, y otros muchos que estudian alternativas a las pieles naturales, podremos llevar zapatos y chaquetas de calidad, sin sacrificar a millones de animales cada año.

Los estudios sobre este tejido comenzaron hace apenas 4 años, y el secreto del material obtenido es que se fabrica a base de fibra de algodón o fibra de lino, con aceites de palma, de maíz, de soja y otros tipos de aceites, todos derivados de plantas. Esta mezcla se lamina entre ella por capas, y el resultado es algo muy parecido tanto a la vista, como al tacto, a la piel animal.

Parece que Estado Unidos será el mercado de prueba para esta piel en concreto, pero aquí puedes encontrar otras opciones, como la marca de Paloma Wool. Este tipo de piel está disponible en tiendas de comercio justo y consumo responsable, como algunas de las que se puedes ver en nuestro directorio.

¿De qué puede estar hecha la piel vegana?

Estrictamente hablando no puede existir la piel vegana, y es todo un debate si se debe usar o no la nomenclatura no vegana para hablar de estos tejidos. Y es que en realidad cuando hablamos de pieles que no son de animal, también tenemos que incluir entre ellas las sintéticas. Así es posible que bajo la etiqueta de piel vegana encuentres algodón recubierto de poliéster o poliuretano; poliéster, algodón, poliamida, recubiertos de polímeros, caucho reciclado. 

Aunque estos son los tejido que mejor imitan la piel, no los recomendamos, porque no son biodegradables y en cada lavado, las microfibras se van desprendiendo y acaban en el mar, como los microplásticos.Pero también es cada vez más frecuente encontrar tejidos naturales que simulan piel como tejidos de corcho, de yute, coco, hierba, hojas de té. Se está innovando en la producción de tejidos producidos a base de algas, maderas, restos de frutas, es el caso de las obtenidas de las cáscaras de naranja o piñatex, hojas de piña. Los que mejor imitan a esta materia animal son los acabados de poliuretano y el piñatex. Este material 100% vegano tiene ciertas arrugas, fruto de la pasta creada a partir de hojas de piña para elaborarlo.

En BeLocal Life apostamos por un mejor estilo de vida apoyando al comercio local a través de los negocios que promueven la sostenibilidad por medio de sus productos, como es el caso de la piel vegana. Encuentra lo que buscas en el mayor ecosistema de negocios sostenibles.

Categorías
Moda Sostenible

Impacto ambiental de los tintes sintéticos en la industria textil

El impacto ambiental de los tintes sintéticos en la industria textil es muy alto. Afectan el medioambiente y los trabajadores se exponen a su toxicidad, convirtiendo el tema en una problemática global tanto en términos ecológicos como laborales. 

La industria textil y especialmente la del teñido, se coloca en el sexto lugar entre las industrias que más desechos tóxicos produce. La polución provocada por esta industria afecta la atmósfera y ríos, lagos y océanos se ven comprometidos por los residuos que genera.

Estos vertidos suponen un grave problema para la salud de la población porque muchos de los productos que se utilizan en la fabricación textil son difícilmente degradables y permanecen en las aguas por mucho tiempo. 

👆 Antes de seguir:

Suscríbete a nuestra Newsletter para informarte sobre alimentación, hogar, moda sostenible y bienestar.

Sé parte del cambio. 🌎

Pero otro aspecto preocupante es la exposición a estos químicos de las personas que trabajan en esta industria.

Los tintes naturales, una opción sostenible en la industria textil

Los tintes naturales, por el contrario, provienen -como la palabra bien lo expresa-, de la naturaleza: plantas o raíces, algunas de uso ancestral por las culturas nativas. 

A diferencia del impacto ambiental producido por los tintes sintéticos, los tintes naturales no contienen elementos perjudiciales para la salud. Estas plantas se han usado en las distintas culturas ancestrales de la humanidad y, muchas de ellas, también como plantas medicinales. 

Los colores naturales llaman la atención por la armonía de sus matices y por los tonos que los colorantes artificiales no logran reproducir. 

El agua en la que cocinas remolacha ¿no te llama la atención? Tiene un rojo profundo, entre granate y morado. Hermoso ¿no?  ¡Es un tinte natural! ¿Qué tal si pruebas cambiar el look de alguna vieja camiseta? Para fijar el color en tus prendas, solo usa sal o vinagre en el enjuague.

Los colorantes vegetales representan una fuente sostenible porque son recursos renovables, que vuelven a la naturaleza de donde salieron, sin contaminarla. 

Cómo hacer de la industria textil una industria sostenible

Para que la industria de la moda se convierta en una industria sostenible, es necesario que toda la cadena de producción lo sea. Esto incluye el uso de materia prima renovable, cultivos ecológicos, el uso de tintes naturales y un comercio justo, con lo que ello implica. 

La moda sostenible tiene en cuenta el cuidado del medioambiente y en de los seres vivos. Porque la contaminación ambiental también afecta al resto de las especies. 

Recientemente, se ha desarrollado una nueva manera de teñir telas sin agua, que aparece como una de las soluciones para reducir la contaminación que genera el teñido. Pero todavía no llega a implementarse a escala dado el alto costo de la maquinaria para su procesamiento.

Sabemos que la sostenibilidad no produce riqueza a corto plazo y los negocios tienden a buscar ganancias rápidas. 

Como ya hemos expresado en otras ocasiones, el público consumidor tiene un gran poder y la última palabra.

A medida que la conciencia colectiva se va ampliando, las empresas se ven en la obligación de cambiar sus políticas de producción. Si no vendes…¿de qué sirve producir?

Cae en compradores y marcas la responsabilidad de asegurarse de que sus proveedores estén operando en cumplimiento con las leyes ambientales. Que si bien existen y son claras, muchas empresas resuelven su incumplimiento pagando multas. 
Te invitamos a que converses sobre estos temas con los comercios de moda de tu barrio y preguntes si conocen qué significa el comercio justo o la moda sostenible. Quizás hasta les ayudes a cambiar de rumbo en sus elecciones. ¡El cambio lo hacemos entre todos!

En BeloLocal Life apostamos por un mejor estilo de vida, apoyando el negocio local, que promueve la sostenibilidad a través de sus productos y servicios.

Categorías
Moda Sostenible

Greenwashing, no todo lo que parece es sostenible

El concepto Greenwashing es un término en inglés (“Green” significa “verde” y “washing” significa “lavado”), la misma Wikipedia define el concepto de Greenwashing de la siguiente forma: “ecoblanqueamiento, lavado verde o lavado de imagen verde es una forma de pseudoecologismo, una propaganda en la que se realiza marketing verde de manera engañosa para promover la percepción de que los productos, objetivos o políticas de una organización son respetuosos con el medio ambiente con el fin de aumentar sus beneficios”. Es decir, se trata de técnicas y estrategias de marketing verde utilizado por las empresas para vender productos como ecológicos, sostenibles y respetuosos con el medio aunque la realidad no sea esa, pero se aprovechan del prestigio comercial de ‘lo verde’. El término lo acuñó el ambientalista neoyorquino Jay Westervel (1986), cuando observó que las campañas verdes en los hoteles para ahorrar en el uso de toallas (y por lo tanto ahorrar el agua y la energía para su lavado), respondía en realidad a un mero interés por aumentar beneficios, ya que estas empresas no tenían ninguna política de ahorro de energía.

Estas estrategias de ventas abultan los supuestos beneficios para la salud que pueda tener el producto o lo sostenible que puedan resultar para el ecosistema, por lo que constituyen malas prácticas de venta hacia los clientes o consumidores. Que el consumidor entre por el aro es bastante fácil, ya que estos no perciben que están siendo víctimas del marketing verde cuando acuden a los supermercados, sin embargo se decantan por aquellos productos de color verde, con nombres que caen en la ambigüedad e imágenes  medioambientales impresas en los envases cuando en realidad el producto puede ser nocivo. Incluso las cadenas de fast food hacen uso del concepto greenwashing en sus envoltorios, siendo el tipo de marketing verde más usual. 

👆 Antes de seguir:

Suscríbete a nuestra Newsletter para informarte sobre alimentación, hogar, moda sostenible y bienestar.

Sé parte del cambio. 🌎

Las empresas de productos de consumo diario como yogures o champús han sabido explotar también el greenwashing, aunque desde el año 2004 la Unión Europea tomó cartas en el asunto y prohibió la utilización de las partículas eco o bio para alimentos que no fueran de la agricultura ecológica.

También lo hacen las compañías energéticas, que eligen nombres que inducen a conceptos ‘verdes’ aunque estas trabajen con energías sucias o contaminantes.

Otro caso de ‘lavado verde’ que suelen utilizar las empresas en su escalada por mejorar la curva de la demanda es introducir cambios apenas perceptibles  en sus políticas ambientales, pero así el engaño al consumidor parece menos.

Todos estos trucos aplicados en publicidad han creado que “el ciudadano medio cada vez encuentre más difícil diferenciar entre las empresas que tienen un compromiso real con el medio ambiente y aquellas que utilizan una cortina verde para ocultar conductas oscuras”, explica Greenpeace en el diario El País.

Crear un producto o empaque responsable es un proceso complejo que requiere pensar en los materiales, el ciclo de vida, el consumidor y muchas otras variables. Es por eso que resulta complicado encontrar en el mercado opciones que sean verdaderamente verdes. Al final los productos más ecológicos son aquellos que provienen de comercios pequeños y cercanos donde el marketing verde sigue siendo el ‘boca a boca’ de los clientes. 

En BeLocal Life apostamos por un mejor estilo de vida apoyado al comercio local a través de aquellos negocios que promueven la sostenibilidad por medio de sus productos y servicios.  Encuentra lo que buscas en el mayor ecosistema de negocios sostenibles.

Categorías
Moda Sostenible

Ecoalf o cómo hacer moda sostenible con basura

Ecoalf es sinónimo de cómo hacer moda sostenible con basura. Nació en 2009 y usa como materia prima de sus confecciones, un 100% de materiales reciclados. 

En realidad, esta empresa surgió de la idea de crear moda sostenible con basura. Su fundador, Javier Goyeneche, tenía en mente crear una empresa de moda sostenible en su totalidad. 

Hacer moda sostenible con el reciclaje de la basura como base, es la filosofía con la que se pensó esta empresa socialmente responsable.

¿Qué reciclan? 

  • Botellas de plástico que limpian y trituran hasta convertir en polvo con lo que crean fibra hilada de poliéster.
  • Redes de pesca abandonadas que sintetizan hasta alcanzar un hilado.
  • Neumáticos usados que reciclan a través de largos procesos, que luego usan en la suela de zapatillas.

👆 Antes de seguir:

Suscríbete a nuestra Newsletter para informarte sobre alimentación, hogar, moda sostenible y bienestar.

Sé parte del cambio. 🌎

Algo más a destacar es que Ecoalf es una empresa con certificado B Corp

B Corp es un movimiento global que agrupa a personas que usan a las empresas como una fuerza generadora de cambio para la sociedad. Reúne a las compañías que son mejores para el mundo. 

La tendencia es hacer moda sostenible con basura

Lo cierto es que la moda sostenible no es una idea de unos pocos sino que llegó para quedarse. Y la industria textil está siendo obligada por el consumidor a reutilizar o reciclar, si pretende estar acorde con esta tendencia de la moda. 

El consumidor es quien tiene la última palabra y las grandes cadenas de la moda tomaron conciencia de que solo tienen un camino: ¡Escuchar y cambiar!

La información es constante y pocos aceptan la moda de usar y tirar o la industria que explota mano de obra barata o de niños trabajando. 

Conocemos lo que significa el comercio justo y estamos atentos al comprar. La etiqueta que garantiza un comercio justo se puede buscar en las prendas.

La Fundación ENT es una de las organizaciones impulsoras de este movimiento global contra la contaminación por plástico. Junto con un grupo de ONGs internacionales, tiene por objetivo detener la contaminación por plástico mediante la campaña “Break free from plastic”.

Por lo visto, es posible que esa chaqueta ideal para esquiar haya sido fabricada con botellas de plástico extraídas del mar. O el pantalón de moda, con redes en desuso descartadas en contenedores por los pescadores de una exótica playa de Corea.

Hacer moda sostenible con basura ¡es posible!

En BeloLocal Life apostamos por un mejor estilo de vida, apoyando el negocio local, que promueve la sostenibilidad a través de sus productos y servicios.

Categorías
Moda Sostenible

Mercadillos de trueque e intercambio, moda y renovación

En muchos lugares estamos viendo cómo los mercadillos de trueque e intercambio son cada vez más numerosos. La idea principal que mueve a estos colectivos y organizaciones a hacerlos es tener cosas a cambio de otras cosas. Sin adquirir productos nuevos. Se trata de difundir el sistema de trueque como alternativa al consumo.

Seguro que has oído hablar de las 3R: reducir, reutilizar y reciclar, y con estos espacios de consumo alternativo llegamos a una cuarta, responsabilidad.

¿Qué tipo de ropa puedo llevar a los mercadillos de trueque?

Pues para compartir ropas y otras prendas, cada organización, asociación, o conjunto de vecinos y vecinas que organizan un mercadillo tienen sus propias reglas, pero en general son de sentido común. Ropas en buen estado, limpias y con buena presencia. Pensamos en la ropa de segunda mano, pero te sorprendería la de prendas nuevas, sin usar, que puedes encontrar en un mercadillo de trueque simplemente porque no fue un regalo acertado.

👆 Antes de seguir:

Suscríbete a nuestra Newsletter para informarte sobre alimentación, hogar, moda sostenible y bienestar.

Sé parte del cambio. 🌎

Como te decíamos cada uno de estos mercadillos tiene sus reglas, algunos aceptan zapatos, otros no. La ropa de bebé, muy pequeño de menos de 1 año, hay veces que tampoco la puedes intercambiar. Pero en ambos casos, te dan la oportunidad de dejarlos a modo de regalo.

Con la ropa de casa, tipo sábanas, colchas, cortinas, toallas, ocurre un poco lo mismo. Hay organizaciones que sí las intercambian y otras te ponen más pegas.

En esta ocasión estamos hablando de mercadillos en los que se intercambia exclusivamente ropa, pero hay experiencias, en las que se intercambia tiempo, residuos inorgánicos, como por ejemplo móviles, productos caseros, artesanías, manualidades…de todo un poco. 

Las prendas se intercambian directamente ¿o no?

Al igual que con las reglas los mercadillos de trueque han pasado por diferentes fases, y eso que hablamos sólo de los que se organizan físicamente y no los online, que es otro mundo.

Hay algunos que siguen la idea original que vas con tus prendas y las cambias por lo que quieras y tú vas decidiendo aceptar o no. Eres tú mismo o misma la que vas decidiendo.

Después está la posibilidad de que cada cual va colocando su ropa en mesas organizadas, por temporada, mujer, hombre, niños…y vas cogiendo de otras personas lo que más te interese.

Luego hay mercados en los que existe ya un baremo y una moneda social que te sirve para adquirir otras prendas. Digamos que primero recogen toda la ropa, hasta un par de días antes o así, te dan su valor en la moneda y tú ya vas el día del mercadillo y “compras”. Casi siempre te puedes llevar de nuevo tus prendas si no se las ha llevado nadie. Si la moneda social está consolidada en otros comercios puedes utilizarla en el barrio o en la asociación, sino pues para el próximo mercadillo.

Como ves hay muchas posibilidades de moda sostenible, pero todas nos llevan a otra r: renovación de armario y de ideas.